"Mi ultima semana de trabajo voluntario en Cusco (Peru) fue una semana de muchas lagrimas, ustedes me conocen. Estaba muy ocupada areglando las ultimas cosas. Mucho cariño y una despedida fantástica. Los niños habian estudiado un baile y habian hecho 2 canciones para mi. Dejarlos a esos pequeñitos no era facil. Abrazos y abrazos hasta que no aguante mas, y unas caritas felices que me preguntaban cuando iba a volver....”
Pero en ese momento ya habia decidido que queria apoyar a un mejor futuro y independiente para los niños en Cusco y alrededores, grandes y pequeños. Asi que volví en mayo del 2006 al Perú y hable con personas sobre los proyectos de estudios de los niños mayores. Y descubrí que para ellos no existían muchas posibilidades. Los pequeñitos son cuidados y educados, pero después de sus 18 años se encuentran solos. Después de 2 visitas al Perú estaba segura de que queria ayudar a los niños mayores, apoyandolos en encontrar unos estudios adecuados y un buen trabajo. |